La “calle que no duerme” ofrece –además de las clásicas pizzerías y los bares notables– múltiples opciones para cenar; algunas, incluso, ni siquiera están a la vista.
Para quienes disfrutan del circuito teatral en “la calle que nunca duerme”, concluir la velada con una cena a metros de la marquesina elegida es parte del plan. Avenida Corrientes es sinónimo de moscato, pizza y fainá, y allí dicen presente clásicos de siempre, como Banchero, Güerrín y Los Inmortales. También están los bares notables, como El Gato Negro, La Giralda o La Ópera, que suelen abrir hasta tarde. Y en los últimos años, el desembarco de las grandes cadenas de comida rápida en todas sus formas es innegable.
Pero quienes quieran probar algo distinto pueden optar por restaurantes y bares que proponen un plan diferente: una vermutería al paso, una casa de carnes a las brasas, un fast food de impronta asiática o un bodegón clásico. Incluso, algo más escondidos, están los restaurantes puertas adentro de los hoteles del Microcentro, que permiten disfrutar de una salida distinta.
PEPITO BODEGÓN
Montevideo 383, esquina Av Corrientes. CABA.
Clásico bodegón porteño con 76 años de vida, cuya cocina supo funcionar las 24 horas.
Hoy ofrece 11 variedades de milanesa en tres tamaños (small, medium y large), junto con los clásicos de la cocina nacional. No cobra cubierto y tiene opciones aptas para celíacos.
Otras opciones que también podés visitar:
TRADE SKY BAR: Av. Corrientes 222, piso 19.
REVIRE BRASAS BRAVAS: Av. Corrientes 1124.
ZUM EDELWEISS: Libertad 431.
PATIO #378: Av. Corrientes 1334.
SIFÓN SIFONCITO: Av. Corrientes 1660, local 4.
NH 9 DE JULIO: Cerrito 154.
BULLES: Av. Corrientes 222, piso 16.
Nota original en La Nación (formato impreso), escrita por Sebastián A. Ríos
